Pedro García Aguado «Toto» (Madrid, 1968) conoce bien lo que significa fracasar: ha muerto y ha resucitado varias veces profesional y personalmente. Medallista olímpico, adicto a las drogas, emprendedor, conserje de hotel, conferenciante, escritor, educador, mediador familiar, presentador de televisión, gestor público…y aún le queda tiempo para alguna reinvención más. Formó parte del ‘dream team’ español de waterpolo, su palmarés es apabullante: subcampeón en los JJOO de Barcelona’92, campeón en Atlanta’96 y oro en los Mundiales de Perth’98. Se lo propuso y lo consiguió: mejor jugador y máximo goleador. Sin duda, uno de los mejores deportistas que ha dado el waterpolo español, pero, al mismo tiempo que competía al más alto nivel, llevaba una vida nocturna de excesos como una rock & roll star. Lo importante es que logró frenar, pedir ayuda, reconocer sus fallos y aprender de ello.

Triunfos y derrotas, euforia y llanto, humor y amargura, caer y levantarse…esta es su historia.

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Cómo Pedro García Aguado se convirtió en Pedro Gracía Aguado

Pedro  el «Hermano Mayor” es el pequeño de tres hermanos. Sus hermanas eran nadadoras y esto fue el detonante para que él también se lanzara al agua.

Sus padres vivieron un “divorcio complicado”. Cuando tenía 12 años, su madre se fue de casa y su padre se quedó sin trabajo. Pasó de un colegio de uniforme a otro en el que “te daban de hostias nada más llegar”. Fue el germen de la rabia, agresividad, frustración y temeridad que le acompañarían durante años.

Mide 1,92 pero reconoce que no siempre está a la altura, aunque siempre se puede mejorar…

A los 12 años se inicia en la escuela madrileña de waterpolo con Mariano García al frente, una persona que marcó su adolescencia. Le enseñó a luchar contra la adversidad, pero tenía una técnica especial: «¡venga, mierdas, que no valéis para nada!». Entrena 8 horas al día.

Aprendiendo a ser fuerte

En quella época, hacían «rugbypolo». Era la ley del más fuerte. El propio Pedro lo recuerda así: «En waterpolo, si te ponen la mano encima, se pita falta. Aquí, nada. Era una lucha contra el otro y contra ti mismo, contra tus propios miedos. Era un ejercicio brutal. Y después del uno contra uno, echábamos un partido en el que no podías lanzar la pelota a portería para meter gol, tenías que plantarla en el otro bordillo con la mano. Si perdías, tenías que bucearte la piscina entera. Y si salías a respirar, los que habían ganado estaban fuera esperándote para tirarte balonazos en la cabeza. En fin, nos enseñaba a ser muy pícaros. A este deporte no puedes jugar si no eres pícaro. Así aprendes a ganar. Si pierdes, no te llevas el palo. El objetivo era no tener miedo al adversario y sobre todo meterte esa sensación de que tienes que poder pase lo que pase»

Era una mezcla de inconsciencia e ignorancia, Mariano les inculcó que daba igual delante de quién jugasen. Con los rusos tuvo una muy buena. «Fuimos a jugar una vez contra ellos, los vimos y le dijimos al entrenador: “Mariano, hostia, que son muy grandes”. Y él: “¡Vosotros sois bajitos pero porque os pesan los huevos!”. Perdimos 10-5. Nos metieron hostias por todos los lados, pero oye, salimos motivados»

Empieza la fiesta

A los 17 años su padre decide volver a casarse y la familia se traslada de casa. Pedro aprovecha para marcharse  con su amigo Jesús Rollán a Barcelona, donde el waterpolo tenía mucho más recorrido. Entrena en el Club Natació Catalunya. A los 18 ya cobraba entre 300.000 y 400.000 pesetas al mes.

El choque con aquel equipo fue evidente. Pedro lo recuerda así:

«Ellos eran más flojos, más conservadores. Estaban siempre: “Buf, mira este jugador ruso qué bueno es…”. Se sabían el nombre, que si chutaba muy bien por la izquierda, que si era uno de los mejores. Y nosotros no conocíamos ni a su puta madre. Preguntábamos: “¿Cómo dices que se llama? Ah, vale ¡este me va a comer la polla!”. Íbamos con una chulería…»

Empezó a beber alcohol, droga legal, para celebras los triunfos. También los fracasos. Y después, ya no necesitó más excusas, simplemente bebía.

A los 22 empezó a consumir cocaína y speed para aguantar mejor las fiestas y así siguió, junto a varios compañeros –aumentando paulatinamente las cantidades- hasta los 35. Paradójicamente, fue la década de oro con la selección nacional donde rindió al más alto nivel deportivo.

Con 22 años ya pide ayuda: “yo cuando salgo de casa, no sé volver”. Pese a la chanza, la situación era muy comprometida. Si en los controles antidoping daba positivo, perjudicaría y eliminarían a todo el equipo, no solo a él. En aquel momento toma 5 gramos al día. Él mismo se paga los controles antidroga. Consigue acudir a Barcelona 92.

Barcelona’92

¿Cómo puede una plata olímpica saber a derrota? Han pasado muchos años de aquellos inolvidables Juegos Olímpicos de Barcelona 92, en los que España no dejó de sorprender al mundo y a sí misma.

De repente, todo era posible. Por eso, nunca una plata había sido tan amarga como la que se colgó la mítica selección española de Waterpolo (Estiarte, Jesús Rollán, Miki Oca, Pedro García Aguado…) Llegar a la final fue un triunfo histórico y, paradójicamente, una derrota. Italia nos ganó por oficio y la selección española acabó ahogada en la piscina central Bernat Picornell (Montjuïc) después de tres prórrogas agónicas.

Todos recordamos las imágenes de los españoles subiendo al podio -entre lágrimas- para recoger la medalla de plata. Afortunadamente, pudieron resarcirse cuatro años después, ganando los JJOO de Atlanta. Como bien dice Pedro García Aguado, el triunfo no siempre llega cuando quieres.

Aquellos chicos fueron a muerte con Dragan Matutinovic, el estricto entrenador. Hubo jugadores a los que se les caían las uñas de los pies en los entrenamientos…  Quince días entes de los JJOO de Barcelona, Pedro estaba expulsado.

España pierde la final contra Italia después de tres prórrogas agónicas (con pelea incluida fuera del agua) con un resultado 8-9. De aquella dolorosa derrota vinieron los éxitos siguientes: los oros de Atlanta y Perth. Teníamos al mejor portero del mundo (Jesús Rollán), al mejor jugador de la historia (Manel Estiarte, ”El Maradona del waterpolo”).

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Entró pronto en la dinámica de ganar, celebrarlo, beber y volver a ganar. A los 22 empezó a consumir cocaína y speed para aguantar mejor las fiestas y así siguió, junto a varios compañeros y aumentando cada vez más las cantidades, hasta los 35. Durante esa década también rindió al más alto nivel deportivo con la selección nacional. Las fiestas en la residencia Blume eran antológicas, siempre junto a Jesús Rollán.

Por las noches había un camino que siempre había que pasar, el de los travelos, en el Nou Camp, y les decíamos de todo. Como no íbamos a consumir sus servicios, y menos en una vespino, se enfadaban y nos tiraban piedras. Otra vez nos paró la policía, por una tontería, una luz de atrás rota. Jesús le vaciló hablándole sin sentido para que no le entendiera y dijera “¿Qué?”, y el policía soltó un “¿Qué?” histórico. Éramos unos inconscientes, hemos tenido muchísima suerte. Yo ahora les digo a los chavales que no se pasen, pero no se lo digo desde el no lo hagas, no te diviertas, lo digo porque tiene consecuencias, yo he sido el más descerebrado del mundo.

Mil y una anécdotas

La picaresca de Pedro llegó a tal punto, que fue capaz de restregarse un gato en la cara (es muy alergico) para provocar una reacción y evitar un entreno de empalmada donde no podía ni con su alma…

«Nos levantamos por la mañana, habíamos dormido dos horas, no podía ir a entrenar, así que cogí el gato, me lo coloqué encima y se me puso toda la cara roja. Cuando me vio el entrenador me dijo que me fuera al hospital, que algo me había pasado»

Pedro Garcia Aguado deportista adicto y conferenciante motivacional

«Sin embargo, con el tiempo, me fui volviendo una persona con miedo. No lanzaba lo mismo. No era ese jugador joven que luchaba. Me escondía. Me comía mucho la cabeza con todo lo que hacía, no disfrutaba ni de los fallos ni de las victorias, siempre estaba buscando el lado negativo, pero era una cuestión química del cerebro, que no me permitía ver lo bueno ni lo positivo de lo que hacía. De un jugador que es un loco, que disfruta, que arriesga, que es capaz de ver todas las formas de jugar, pasé a un jugador que se vuelve cómodo, busca posiciones poco arriesgadas. De ser una estrella pasé a ser un jugador mediocre. La coca me fue mermando»

Adiós al waterpolo

Su adicción llegó a tal punto que tuvo que abandonar su carrera en 2oo3, después de que le expulsaran -por segunda vez- de la selección tras desaparecer varios días. Entró en un centro de desintoxicación decidido a dejar de consumir y «ser feliz». Su gran amigo y compañero, Jesús Rollán, corrió peor suerte, se suicidó lanzándose desde la terraza de la clínica de adicciones en la que estaba ingresado.

En 2008 volvió a la actualidad con un libro, Mañana lo dejo. Su papel como conductor de ‘Hermano Mayor’ que abordaba trastornos de conducta entre adolescentes, le granjeó una gran fama. Habla a “corazón abierto” con los aprendizajes extraídos de sus 17 años como deportista de élite y su bajada a los infiernos.

con el agua al cuello: Pedro García Aguado

Citas de Pedro García Aguado

-«Debemos educar y querer al hijo, a la hija que tenemos, no a los que nos gustaría tener».

-«Los niños, niñas, adolescentes, no son malas personas, sólo que en algunos casos tienen mal comportamiento».

-“Quiero tener valor para aceptar las cosas que puedo cambiar”.

-“Principio de realidad: las cosas no llegan en el momento en que tú quieres”.

-“El éxito y el fracaso son dos grandes impostores”.

-“Hay derrotas triunfales a las que envidian algunas victorias”.

-“Tener talento no es suficiente”.

-“Si no muestro para que valgo, ¿para qué me sirve saber en qué soy bueno?”.

-“Hay que saber jugar/vivir bajo presión”.

-“Hasta las personas más bellas tienen su lado oscuro”.

-“Pagamos la rabia con quien está más cerca”.

-“Hay que colmar de afectos a las personas que quieres”.

-“Los mejores momentos de mi vida, me los cargué”

-“Siento vergüenza, no era un deportista como debería ser…y mira lo que conseguí, imagina qué hubiera logrado si no hubiese consumido…pero me jodí la vida”

-“Las noches eran muy largas pero qué más daba, yo era Pedro García Aguado, campeón olímpico, yo podía hacer lo que me de la gana. El éxito me hizo creer que era inmune”

-“No hay que llorar cuando se pierde, hay que llorar cuando se falta al compromiso”

-“Siempre me despido de las personas que más quiero con palabras de amor, porque no sé si los volveré a ver. Hay dos personas de las que no me he podido despedir, una es mi abuelo paterno y otra, mi gran amigo Luis Rollán. Os quiero”

-“Yo era indomable, mi padre no podía con mi rebeldía pero a los entrenadores sí que los respetaba” 

-“La final de los JJOO del 92 celebramos el éxito antes de tiempo y perdimos. Lo vivimos con gran frustración y eso les pasa a muchos chicos”

Otros datos de interés

-Su papel como conductor de ‘Hermano mayor’ le granjeó una gran fama. Audiencia media de 1.500.000 espectadores por programa. Programas que ha presentado:

-Hermano mayor (2009 – 2015) en Cuatro.

-El campamento (2011) en Cuatro.

-En la caja (2014) en Cuatro.

-Levántate (2015) en Telecinco.

-Cazadores de trolls (2017) en La Sexta.

-Eso que te ahorras (2017) en Antena 3

-La isla (2017; 2020) en La Sexta.

-De hoy en un año (2020) en Antena 3.

-Adolescentes (2020 – presente) en Cuatro.

-2019: Isabel Díaz Ayuso le nombra director general de juventud de la Comunidad de Madrid. Dimite en febrero de 2020.

-Título Superior en Intervención Social en Drogodependencias y Otras Adicciones.

-Grado de Ciencias Políticas en la UNIR.

-Técnico en la prevención y el tratamiento de las adicciones y el mal uso de las TIC.

-Doble grado de Psicología y Criminología en la UFV.

– Experto en Violencia Filio Parental por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

-Ayuda a familias que lo necesitan debido al comportamiento tiránico de los hijos desde aprenderaeducar.org, junto a Francisco Castaño. Tiene una experiencia de más de 15 años en esta especialidad.

-Terapeuta en el CentroTempus.es.

-Miembro de la Real Orden al Mérito Deportivo en la categoría de Oro.

-Su madre falleció de cáncer.  Siente haberla tratado mal durante su juventud.

Libros de Pedro García Aguado

Consíguelo. Derrota las excusas y los miedos y ve a por tus retos (Grijalbo)

Enfréntate a la vida | Autobiográfica | Claves para aprender a ser feliz (Planeta)

Cuaderno de rebeldes (novela).

Los consejos de Hermano mayor (Planeta).

La adolescencia. 7 claves para prevenir los problemas de conducta (Amat).

A salvo en la red. Cómo proteger y educar a tus hijos en Internet y las redes sociales (Con Francisco Castaño).

Aprender a educar 2. Casos prácticos para evitar el mal comportamiento y el fracaso escolar.

Aprender a educar.

Hermano mayor.

Dejarlo es posible. Cómo dejé las drogas y el alcohol.

Mañana lo dejo.